Mi querida Elisabet Martínez me vino a buscar a mi hotel madrileño para ir al Thyssen a ver la exposición Las lágrimas de Eros. Pasamos instantes maravillosos, gracias, querida Eli.



La obra anterior de Gustave Courbet la vi en París en la retrospectiva que le dedicó el Museo del Jardin du Luxembourg.
¿Quién me iba a decir a mí que tendría un libro colocado junto a uno de Boris Vian en la librería del Thyssen?


Deja un comentario