De La Bajeza.

DE LA BAJEZA.

El Ser Humano es un ser de contradicciones perpetuas, con ellas sus dudas se acrecientan, y en esa espiral ascendente, de alguna manera, el conocimiento se transforma en sabiduría, a través de la plenitud de sus experiencias. El Ser Cubano es un ser de sabidurías perpetuas, con ellas sus dizque conocimientos se acrecientan, y en esa espiral descendente exenta de experiencias (no las necesitan nunca), sus contradicciones se convierten en dudas; otros lo llamarían ignorancia, hasta tocar la plenitud horrenda del Ser Humalo (cito a Arturo Cuenca). Que es el invento más macabro que se haya creado, producto de la hijoeputez y la imbecilidad.

El Ser Humalo, pues, hizo de la bajeza su condición primera y primaria, yo añadiría: primate.

Juanes hizo un concierto en Cuba y todavía no ha dado una conferencia de prensa explicando los resultados de ese concierto. Resultados que más lejanos de la paz no podrían estar. Ninguna víctima del castrismo le ha exigido nada. Si yo fuera un sobreviviente del Hundimiento del Remolcador Trece de Marzo, me pararía frente a su casa, en los horarios en que su mujer lleva o trae a los niños de la escuela, con un cartel donde se viera la foto y el nombre de los niños que allí perecieron, permiso mediante de la alcaldía y de la policía, por supuesto. La idea es de Juan Abreu, surgió ayer luego de haber visitado el cementerio de Vincent Van Gogh.

Amaury Pérez anda o anduvo por Miami, a pleno sol, nadie le tiró un hollejo, es más, nadie le preguntó qué hacía en la ciudad que –según él- es la más intolerante del planeta. Ahora afirma que nunca firmó la Carta a favor de los fusilamientos en Cuba, como si en internet no estuviera esa carta, que yo reproduje en este blog en su momento. Entonces, alguien miente, el régimen castrista o Amaury. Me temo que, en este caso, sea el segundo.

La “Omala” Portuondo, que se desgañitó cantando himnos en contra de los “gusanos” de Miami, sin embargo, estuvo como invitada y presentadora de los Grammy’s Latinos en la ciudad de Las Vegas y visitó -¿cómo no?- la ciudad de Miami, fue aplaudida por miles de esos mismos “gusanos”, nadie le gritó en contra, y nadie le dijo ni esta boca es mía. ¡Qué intolerantes son los “mafiosos” del exilio miamense, caballero! La Portuondo fue vecina mía durante años. Chivatona como la primera. Ya es una pobre vieja, dirán algunos. Yo soy de los que digo que los pobres viejos de hoy son los mismos jóvenes hijos de puta de ayer.

La bajeza define al ser cubano. Concepto que he desarrollado ampliamente en mis libros desde La nada cotidiana. Hace poco, alguien quiso hacerme cambiar de idea y me argumentó que lo que estaban haciendo los Sitiados: Vladimiro Roca y Martha Beatriz Roque, en la Casa de la Libertad, no conduciría a nada, que esa gente ya estaba desahuciada, y que había que seguir apoyando a Yoani Sánchez, quien ha dejado de ser exclusivamente bloguera para convertirse en disidente de pulso. Lo cortés no quita lo caliente (no se prodiguen en corregirme, yo sé que es valiente, pero me viene bien «caliente», nada, cosas mías). El problema es que yo sigo creyendo en esa gente, y desde hace años en que escribieron un documento por el que ya se podrían retirar a dormir tranquilos: La Patria es de Todos, continúo creyendo en ellos y apoyándolos. Ninguna acción debe interponerse a otra. Nadie vale más que otro. Todos son de suma importancia en el camino hacia la libertad. Ahora, eso sí, me revientan los espectáculos en torno a algo tan serio como la libertad de mi país, sobre todo si estos espectáculos son preparados con antelación, con no menos alevosía, cinismo, y de contra, con el ánimo de subirse en la cabeza de los otros, para machucarlos. Lo encuentro detestable, oportunista, y en el mismo estilo de sus perseguidores. Por los que ya empiezo, peligrosamente incluso, a sentir piedad, al observar algunas imágenes de asedio en su contra.

Por otra parte, cuando suceden cosas tan extremas como lo que está aconteciendo en la Casa de la Libertad, o en los rincones más recónditos del país, donde los opositores no poseen un teléfono móvil, mucho menos un ordenador, y ni siquiera saben lo que es internet, pero que siguen batallando y recibiendo tundas de golpes a diestra y siniestra, creo que los que pueden, e informan al exterior a través de los blogs, deberían también informar acerca de esa gente, apoyarlos y unirse a ellos, como hacen los periodistas independientes de Cubanet, antes de organizar actividades o encuentros filmados que sólo alimenten el ego personal de cada quien.

La dispersión es otro tipo de bajeza impuesta por el enemigo, que es uno sólo: el castrismo. Y me niego a contribuir con ese plan. No estoy refiriéndome a nadie en particular. Estoy en mi derecho de opinar y lo hago y seguiré haciendo. Es la razón por la que tengo que decir que los actos mezquinos en los que se liberan hormonas sean  del sexo que sean, y en los que algunos se aprovechan para ningunear a gente que llevan años de integridad y lucha con el objetivo de alcanzar la libertad de la isla, me parecen actos no sólo roñosos y poco serios, tengo la impresión que constituyen acciones desesperadas que sólo sostienen los argumentos nefastos de la dictadura: “Esto no es el pueblo, estos son solamente un grupúsculo de delincuentes y estafadores al que debemos quebrantar para que dejen de ser pagados por la CIA y el imperialismo”. Me parece estarlos oyendo. La unión es lo único que –en mi opinión- podría representar una amenaza real para los que detentan el poder desde hace más de 50 años. Lo otro es pura paja de salón en el mejor estilo del sensacionalismo más barato y absurdo.

Los checos, los polacos, sabían que para vencer al comunismo tenían que unirse. ¿Por qué no miramos hacia ellos? Opino desde el exilio, es cierto, de la misma manera que otros organizan actos suicidas desde el exilio, de los que no se sacaría nada, poniendo en peligro la carne de los de adentro, que son los que molerán a palos en el mejor de los casos, y con mayor probabilidades si aislados acometen acciones aisladas. Lo más lúcido sería unirse a los Sitiados, formar una masa compacta dentro o alrededor de esa casa y de este modo, la prensa –citada de antemano-, empezaría a pensar que no se trata de grupúsculos, que se trata de todo un pueblo.