De totalitarismos y tecnología.

De totalitarismos y tecnología.

En tiempos pasados, aquellos en que las personas leían solamente libros, y en que los autores podían dedicar ejemplares en las primeras páginas de papel de una novela, o de un poemario, las democracias, o sea los hombres y las mujeres con nombres y apellidos que las creaban y que se batían y morían por ellas, presionaban a los totalitarismos a que tomaran el camino de la diversidad, de la libertad. En la era de Internet, tal pareciera que la tecnología, con sus innumerables códigos anónimos, y su afán de ganar dinero, ansíe implantar sus logros en los países totalitarios, mayormente ricos –como es el caso de la poderosa China-, lo que trae como consecuencia que sean los totalitarismos, en la actualidad, quienes obliguen a los demócratas a seguir sus órdenes y a obedecer sus impulsiones totalitarias. De eso, el gigante Google sabe un montón. Por fin, ¿se ha ido de China o no?

De Cuba, no se ha ido, el buscador existe con la censura impuesta por el régimen, lo que tuve la posibilidad de exponer durante un almuerzo con los directores y presidentes de Google. Supuestamente Internet se abre a la libertad de expresión, Google ha hecho numerosas campañas a favor de la libertad, eso nadie lo duda. Pero, ¿qué hay con lo que pasa dentro de los países con regímenes totalitarios?

Las últimas manifestaciones, durante siete días, de las Damas de Blanco, mujeres pacíficas, no aliadas a ningún partido político, de hecho, en Cuba eso es imposible, probaron que los cambios se hacen en las calles, y no en Internet. Internet es sólo un soporte, valioso, pero como mismo brinda brechas hacia la libertad, también tiene el poder de quitarlas, de bloquearlas, si le pisan el juanete.

No será la tecnología a secas la que acabará con los totalitarismos, en algunos casos, se ha comprobado, que incluso, puede nutrir su crecimiento y su poder, como es el caso de China y de Cuba.

Las Damas de Blanco desfilaron durante siete días, pero también han desfilado cada domingo durante siete años por las calles habaneras, desde la Primavera Negra, en el mayor y más austero de los silencios, solitarias e ignoradas, incluso por los que en Cuba se favorecen de Internet. Sin embargo, la prensa, y los periodistas que se respetan como tales, han hablado y han escrito siempre de ellas, con el apoyo también de Internet, la existencia de estas mujeres ha llegado a confines nunca imaginados.

Siempre pongo como ejemplo a Cubanet, un medio de comunicación creado por periodistas y por profesionales de la comunicación, dentro y fuera de Cuba. Pero sobre todo por periodistas independientes, aunque dependientes de aquellos que decidieron desde un principio tenderles las posibilidades de alcance internacional y sobre todo el alcance nacional a la isla –lo que se dice fácil-, sin esto su capacidad de existencia habría sido nula. Cubanet siempre ha seguido el quehacer de las Damas de Blanco y de los demócratas cubanos, así como de cada estrato de la población cubana con un profesionalismo envidiable.

La prueba de que los cambios reales de una sociedad sólo se producen en las calles, aparte de los que hemos visto en los países europeos ex comunistas en los últimos años, lo acabamos de presenciar en Cuba, con las Damas de Blanco como protagonistas. Incluso, los bloggers decidieron abandonar sus computadoras para caminar junto a ellas. Claudia Cadelo cita a una Dama de Blanco: “aguanten a los bloggers, hay que protegerlos”. Esta frase me conmovió, porque supuestamente los bloggers fueron a protegerlas a ellas, y han sido ellas, las que con su enorme prestigio han protegido el honor de una sociedad de la que ya no queda más que la piltrafa moral.

En las páginas de este blog, hace meses, yo ponía toda mi esperanza en la generación de jóvenes como Lía Villares, Ciro Díaz, Claudia Cadelo, y Gorki Águila, sin restarle mi esperanza, que todo puede suceder, y sumando a Iván García, a Laritza Diversent, y a otros jóvenes, blogueros o no, mi gran esperanza estriba en esas mujeres, en las Damas de Blanco, que han conmovido a la opinión pública internacional. Muy sencillo, porque ellas saben lo que es caminar hacia la verdad, la libertad y la democracia, pacíficas e inteligentes.

Zoé Valdés.