Cubana de Aviación y la corrupción.

Es muy fácil echarle la culpa a Cubana de Aviación, ¿cómo se acusa de corrupción a una compañía aérea que forma parte de un régimen corrupto, asesino, y que ha conducido al país a altos niveles de delincuencia, de crímenes, de suicidios, y de desastre abismal? En mi opinión, esto se sabía hace rato, nada de lo que se haga en Cuba lo ignoran las altas esferas, e incluso se hace con el beneplácito del poder. Nuevos chivos expiatorios, nuevas víctimas, pero, cuidado, se están acercando demasiado a los militares, una vez más. Y los Ochoa de antes no tienen nada que ver con los de ahora, no poseen el soporte histórico que tenía aquel general, y han anidado mucha menos esperanza, y todavía menor confianza.

Yo insisto, los militares de ese país deberían ver por el futuro propio, y extiendo esta reflexión al pueblo cubano. Con el castrofascismo jamás podrán trabajar honestamente, jamás podrán dejarle un patrimonio a sus familias, jamás podrán, en resumen, construir un porvenir seguro para los suyos, eso es algo que durante 50 años habrán visto de sobra, y nadie se salvará al final, nadie. Nada para nadie, salvo para los que ostentan el poder.

Sin el castrofascismo tendrán trabajo, serán los protagonistas, por fin, de una vida ganada con el esfuerzo y el deseo de crear una obra propia, una obra individual. Ninguna obra personal es propiedad de ningún estado, ni hay que ponerla al servicio de ideologías, aunque ya ni siquiera se trata de ideologías, desde hace mucho rato el pueblo cubano, sus militares, son los esclavos de dos viejos dictadores, de toda su familia, semejante a un clan mafioso; eso es todo lo que hay.

Cuba vive en un retrofeudalismo, tal cual, la desproporción de semejante revival supera cualquier tipo de análisis. Quedan dos opciones: Libertad y vida, que nos llevará a insertarnos de manera normal en el mundo, hacia el desarrollo y el progreso; o el antiguo, decadente, y mohoso Patria o Muerte, lo que ha corroborado en más de una ocasión, que No Venceremos en aquel testarudo aislamiento impuesto por los Castro y en un miserabilismo inacabable de a porfía.

Zoé Valdés.

La información en El Nuevo Herald. Blog de Fernando Ravsberg en BBC Mundo.