Adiós a Louise Bourgeois.

En este blog le he dedicado varios posts (pueden poner Louise Bourgeois en el buscador y aparecerán), a una de las artistas más completas de los últimos tiempos, Louise Bourgeois, quien falleció en días pasados.

Todo artista debe alcanzar la perfección del silencio, escribió quien le llamaba a sus arañas descomunales en bronce: Mamá, y a los penes también en bronce: Papá o Fillette (Muchachita) Aquí la vemos en una foto de Robert Mapplethorpe (1982).

Louise Bourgeois y Fillette. Foto de Robert Mappelthorpe (1982)

Durante años he venerado a esta escultora y pintora, a la que cito en mi última novela, murió en Nueva York, «comme il se doit».


Todo gran artista debe morir en el exilio. El exilio complementa una formación que se inició en el barrio, en la infancia. Así pienso, ella lo probó suficientemente.

Fernando Arrabal, mi querido Arrabal, le entregó el Premio de la Patafísica en Nueva York:

Cuba la invitó y ella se dejó, así una de sus arañas aterrizó a un costado de la Manzana de Gómez.

Foto Reuters

Un artículo en El País.