De los think tanks a los jets privés.

De los think tanks a los jets privés.

Cada día me pregunto por qué, en su buena medida, los políticos norteamericanos parecen tan idiotas y los franceses dan el plante de parecer brillantes. Anoche encontré la respuesta, en América el pensamiento resulta secundario a la hora de gobernar, está supeditado al poder del dinero, al poder sencillamente; no parece que haya complejos con eso, ni la gente espera más de los políticos que lo que son o debieran ser: unos gestionadores de capacidad ilimitada en tiempo limitado; otros piensan por ellos, ellos ejecutan. Sin embargo, en Francia la gente espera que los políticos sean y se comporten como luminarias, y al igual que en cualquier parte del mundo, incluido Estados Unidos, pueden serlo, o pueden llegar a ser también grandes zocotrocos con aires de grandes pensadores.

Sin embargo, mientras que en Estados Unidos las ideas se forman, y a veces se conforman, en las universidades, pero se desarrollan fuera de ellas, puede que en los tanques de ideas, en los think tanks, que en su gran mayoría son independientes, en Francia los futuros políticos salen todos de la misma escuela, la ENA (Escuela Nacional de Administración), la mayoría son Enarcas, y estudian lo mismo, piensan lo mismo, y el único campo de desarrollo es el que les queda a la hora de deshojar la margarita, o sea la elección es de intención ideológica, y no de propensión al pensamiento o a dejarse guiar por un sistema de pensamiento, no, al graduarse se preguntan ¿para dónde cojo, para la derecha o para la izquierda? Ah, tiens!, hay menos gente en la izquierda, me dirijo entonces hacia ese lado, las convicciones son pocas, entonces, bienvenidos al negocio de la política que actúa como guía espiritual, por no decir ideológico.

Anoche en un programa de televisión de sesudos, una señora preguntaba por qué razón desde hace más de treinta años los políticos franceses siguen siendo los mismos y no vemos caras nuevas, pues porque no hay diversidad de “tanques de ideas” independientes (los think tanks en Francia llegan a 160, contra 1500 en Estados Unidos), todos salen formateados de la ENA, y una vez que son políticos, y que llegan al poder, se aferran a él, se reparten los puestos, se los barajan, juegan al dominó con ellos, y se dedican a ver a cuál dictador de turno le van a pegar la gorra, a ver en cuál jet privé se van a montar cómodamente para darse unas buenas vacaciones allá donde esclavizan todavía a los pueblos, como si visitaran una especie de parque temático de la esclavitud, o del comunismo, en el caso de Cuba.

Los thinks tank norteamericanos venían advirtiendo desde hace rato de lo que acontecería en el mundo árabe, una novedosa explosión social sin antecedentes parecidos, los políticos norteamericanos fueron entonces prevenidos, entre tanto los franceses se dejaban seducir por las prebendas de los dictadores, lo siguen haciendo con los Castro, y continúan recibiendo chucherías y regalos caros de los árabes. Esto le ha costado el puesto, sin embargo, a una excelente política: Michèle Alliot-Marie, la prensa se ha encarnizado en su contra, y Sarkozy y Fillón la obligaron a dimitir ante la avalancha mediática que no le permitía actuar con serenidad. ¿Es ella la única que aceptó prebendas de los dictadores árabes? Por supuesto que no, otros muchos lo siguen haciendo.

A MAM la ha sustituido Alain Juppé, antiguo ministro chiraquien que vivió su traversée du desert cuando se le descubrió lo de unos apartamentos alquilados a bajos precios con los que se beneficiaron gente cercana a él, sin embargo, nadie puede criticar su gestión en Bordeaux, la ciudad en la que es flamante y admirado y votado alcalde. ¿Es Alain Juppé un hombre de ideas, de pensamiento? Es probable, sin duda alguna, pero la gente lo que reclama porque lo necesita, son políticos que actúen y gestionen correctamente, y que otros sean los filósofos, de manera independiente, para que las sociedades se beneficien de sus críticas y posiciones poco viciadas por el academicismo político a la europea.

Sin embargo, al parecer, un político como Jean-François Copé, que es considerado un rostro diferente dentro de la UMP, trabajó con los thinks tanks sobre tres temas primordiales, estructurales de la economía y la política francesa: la competitividad y las 35 horas, la laicidad y la justicia social. Veremos qué nos traen los nuevos cambios en el gobierno.

Zoé Valdés.