Alejandro Ríos analizó el documental Voces de un trayecto de Alejandra Aguirre en su programa de TV en Miami: La Pantalla de Azogue. Tendría algunas cosas que decir sobre las experiencias que se muestran en el documental y sobre la mía propia, pero me voy a detener en la de María Isabel Díaz, excelente actriz, y que manifesta su descontento con que le pidan siempre hacer de prostituta latina o de prostituta; yo no estoy de acuerdo con ella en que los personajes de prostitutas sean menores que otros, porque los escritores podemos decir que los personajes de prostitutas y de marginales son mucho más complejos y atrayentes a la hora de desarrollarlos que los demás.
No me imagino a Julia Roberts protestando por que le hubieran encargado hacer Pretty Woman ni, mucho antes, a Peter Lorre, por los personajes de asesino o depravado que interpretó, Marlene Dietrich hizo de prostituta en numerosas ocasiones, y la prostituta más joven, adolescente, que recuerdo ahora, la actuó magistralmente Jodie Foster junto a Robert De Niro en Taxi Driver. Sin contar los prostitutos interpretados por Antonio Banderas. Por otro lado, creo que haber llegado a ser Chica Almodóvar en Volver, la película del realizador manchego Pedro Almodóvar, junto a Penélope Cruz, quien por cierto, interpretó a una estupenda prostituta con problemas psicológicos en Non ti muovere (2004) de Sergio Castellito, sitúa a María Isabel Díaz en un plano internacional mucho más importante que donde la colocaron las películas que hizo en Cuba.
Además, sabiendo que Almodóvar no deja nada al azar y es sumamente estricto a la hora de hacer los castings, sobre todo con las actrices, podemos decir que su elección para este personaje, por muy breve que haya sido, constituye una referencia incontournable en su curriculum, y yo personalmente la prefiero en ese personaje de Almodóvar a que se hubiera descarrilado en seguir haciendo papeles segundones en un país, donde por cierto, en la vida real, los profesionales del sexo y de la delincuencia ganan más que los profesionales del espectáculo. Es probable de que María Isabel Díaz haya ganado muchísimo más con ese personaje almodovariano de lo que ganaba en Cuba con un protagónico, y me refiero al dinero y al prestigio. Porque trabajar como se trabajaba en Cuba para el cine, y para el teatro, a eso sí le llamaría yo prostituírse de la peor manera: la social y la política.
Zoé Valdés.
Video gracias a Reinerio Ramírez Pereira:
Alejandro Ríos, Esther y su hijo Alex pasaron por París, provenientes de Londres, y como siempre, la pasamos de maravilla en su compañía:
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