Miriam Gómez es una de las mujeres más bellas e inteligentes que he conocido, bella por fuera y por dentro. Su inmenso amor por Cuba, por el arte, la literatura, por el cine, por la libertad y la vida han hecho de ella una de las mujeres más grandes que tiene nuestro país en el exilio.
Dos patrias tiene Miriam Gómez, Cuba y Guillermo Cabrera Infante, y por ellas cada día vigila, trabajadora, emprendedora, de manera discreta, audaz, elegante y brillantemente. Hizo una obra espléndida como actriz en Cuba, pero además su mayor empeño ha sido acompañar a una de las figuras más respetadas mundialmente de la literatura universal, su esposo Guillermo Cabrera Infante, y de continuar relevando la vida y la obra de este inmenso escritor a donde se lo merece. La publicación póstuma de sus libros, así como las innumerables traducciones que se avecinan (algunas ya concluídas) y el trabajo de otros libros que ella produjo con su trabajo, cuando todavía estaban en Cuba, se deben a su esfuerzo, al amor que ha tenido por su marido, a la admiración, y a su calidad de gran cubana y de exiliada verdadera.
Gracias a Miriam Gómez por su colaboración diaria, directa o indirectamente, con en este blog.


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