«La visita a Cuba sería el callarnos y no denunciar y yo creo que un profeta no puede callar. Si un profeta se calla, verdaderamente no es profeta y un cristiano tiene que ser profeta. Sería muy fácil regresar como un turista pero no sería honesto»
Msgr. Agustín Roman.
Gracias a Marta Menor.

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