Otan, Tibet, Cuba, Amérique du Sud : Mélenchon répond à la presse étrangère.

Se ha convertido junto a Marine Le Pen en el candidato más peligroso de la campaña electoral francesa. Sin embargo, contrario a ella, ha recibido el apoyo de la prensa francesa como ha querido. Apoya abiertamente al castrismo, con algunas salvedades.  Ha sido el único candidato que ha hablado de América Latina en sus discursos, y que ha sabido reunir a la prensa extranjera. Su proyección internacional asusta más que asegura, sus modelos son Evo Morales, Hugo Chávez, Rafael Correa, y toda esa América Latina convertida en América Letrina.

Dos consignas inaguantables de su campaña: «Que las ratas abandonen el barco» ¿A quién les recuerda esto a los cubanos? Mariel, 1980. La frase más repetida por Fidel Castro en contra de los cubanos que huían de la represión castrocomunista.

Y segunda consigna de Mélenchon: «¡Qué se vayan todos!» Una mezcla de la consigna más repetida por los castrocomunistas en contra de los cubanos que se han ido del país y de una novelita de cuarta categoría inflada por la nueva generación del cuchillo entre los dientes que vive entre Cuba y el extranjero, y quieren cambios, pero con el raulismo light. No tengo que mencionar nombre.

Esas son las consignas del candidato de ultraizquierda en las elecciones francesas al que todo el mundo encuentra gracioso, o al menos una gran mayoría de la prensa, frente a la ultraderechista Marine Le Pen, a la que todos encuentran monstruosa.