En el Museo de Cera de París con Marguerite Yourcenar en cera.

Hace unos años llevé a mi hija, todavía pequeña, al Museo de Cera de París, la he llevado también en varias ocasiones al Museo de Cera Madame Tussaud, de Nueva York. Las personalidades que allí se encuentran son escritores, artistas célebres, hombres de estado, y en el de Nueva York, extrañamente vi la del dictador Fidel Castro (puse la foto en Facebook hace unos días). Es el único lugar donde vi la estatua de cera del dictador, no sé si habrá otra por el mundo. Allí, desde luego, no estaban las estatuas de ningún otro dictador que conozcamos.

En el de París me impresionó la cantidad de estatuas en cera de escritores, y las escenas históricas con personajes, desde luego, históricos, dándole  mayor énfasis a la literatura y a la historia que a la cultura del espectáculo. Una de las más logradas es la del asesinato de Marat en la bañera.

En Cuba, hace unos días (vean video en post más abajo en este blog) unos estudiantes del ISA decidieron hacer una estatua a Ben Laden. No sabemos si burlándose de él y homenajándolo. Por la postura en la que está parece indicar que es en son de homenaje; aparte, en Cuba no hay ni cera para velas, ¿cómo va a ver cera para una estatua? ¿Cómo se pudo exponer así, y quién lo autorizó? Misterio o ministerio. Sobre todo en Cuba que hasta para tirarse un pedo hay que pedir autorización. Por lo que se desprende que esta estatua obedece a dos cosas: a un interés oficial, o a un ejercicio más de oportunismo de los que tanto se hacen en Cuba.

Es extraño que a unos alumnos del ISA no se les haya ocurrido gastar cera en algo más bello y útil, como homenajear a La Avellaneda, del mismo modo que el Museo de Cera de París homenajeó a Margarite Yourcenar (vean foto), o a José Martí, o a una personalidad cubana. Es raro que hayan escogido a Ben Laden para una obra que viéndola en la posición que está, muerto serenamente encima de una estera, vestido de blanco (que es como le gusta a los árabes que los vistan una vez muertos), la barba impecable, aunque con zapatones del G2, como bien ha señalado Charlie Bravo, antes que hacer una réplica de la Avellaneda vestida de amarillo como en aquel hermoso retrato pintado en su exilio en España. Pero ¿saben lo que pienso? Todo lo último que sale o se hace en aquella isla cuando no es plagio de lo que se hace en el exilio es de un mal gusto monumental. La mierda ésa de cera de Ben Laden es del peor gusto posible que se pueda uno imaginar. Ni a Al Qaeda se le ha ocurrido semejante estupidez.

En cualquier momento, sin embargo, en Miami, en Art Basel o en cualquier otra gran manifestación artística, quien sabe si recibirán a los autores como si se tratara de Agustín Cárdenas, de Jorge Camacho o de Wilfredo Lam.

Pero, les dejo con mi foto en el Museo de Cera, junto a Marguerite Yourcenar, y con un camarero de cera también, que nos brindó champán.

Zoé Valdés.