Las leyes inexistentes castristas.

Chacumbelina Castro, la hija de Chacumbele Castro II, recién declaró que su padre apoyará el matrimonio homosexual. Bien, ¿dónde está la ley que aprueba semejante adelanto? ¿Qué homosexuales se podrán casar? ¿Todos, o solamente los homosexuales castristas? Porque para esta señora además sólo existen los homosexuales castristas, los anticastristas para ella son gente que ha comercializado su sexualidad, como dijo de Reinaldo Arenas, ¿o es que ya lo hemos olvidado? Yo no olvido, yo archivo.

¿Se acuerdan cuando apunté que aquel matrimonio ‘gay’ que se produjo en Cuba traería cola? Aquí la tienen, y por otra parte, qué están haciendo Ignacio Estrada y Wendy Iriepa, ¿siguen siendo disidentes o no? ¿En qué andan? No se ha oído absolutamente nada más de ellos. Y nadie dice ni mú, porque para nosotros todo es espectáculo pasajero. Tuvimos el show de la boda, en carroza por toda La Habana, con el Ché de la Plaza de la Revolución de fondo, y el pueblo del exilio clamó: ¡Qué valientes! El pueblo del exilio menos yo y unos cuantos «atravesados» como yo.

Lo de la boda ‘gay’ aquella ha caído como anillo al dedo a las declaraciones la Hijísima, porque para los efectos, ya en Cuba ha habido una boda ‘gay’; y en respuesta, por supuesto, a la decisión tardía de Barack Obama, afirmando que apoyará las bodas ‘gays’, lo que no hizo en todo su mandato de cuatro años. Ahora que va a elecciones nuevamente es que vuelve a acordarse de los homosexuales. Lo mismo que ha prometido Hollande para ganar en Francia. En Francia, donde existe desde hace años un PACS, que es un matrimonio para los homosexuales, y para los que no quieran casarse de manera tradicional. El mismo Hollande no se ha casado con su mujer, porque según dicen no le gusta el matrimonio, con Royal al parecer tampoco se había casado. Pero eso no es lo que importa, lo trágico es la manipulación y la actitud de credibilidad que la gente adopta ante semejantes maniobras tan descaradas.

En cuanto al apoyo de Castro II a las bodas ‘gays’, primero que haga la ley, que quede por escrito. Pero, como saben, ninguna ley castrista queda por escrito, lo hizo su hermano en el pasado, y lo hace él también en el presente. Vanas ilusiones, entretenimiento a pulso. Inclusive aunque la ley sea escrita, ellos la violarán como han violado lo que les ha dado la gana. Así que su hija puede bembetear lo que quiera, y él también, y la prensa repetirlo como una cantilina para dormir parados (dormir debout), como dice el refrán en francés, pero ya sabemos que todo eso es pura mentira. Como mentira fue toda aquella parafernalia de boda ‘gay’ en donde metieron hasta a Laura Pollán y las Damas de Blanco, obligándolas a que apoyaran aquella basura ridícula que a las claras se veía que era cosa de la propia dictadura.

Tiempo al tiempo. Y ya el tiempo ha respondido.

Zoé Valdés.