En la Bienal de La Habana, el castrismo sigue pintando mucho. Por Ángeles García.

Los mismos que dicen que no hacen política lo único que hacen son instalaciones políticas, y ya nada es arte ni nada, todos detrás del baro, todos detrás de guaniquiqui, pero en cuanto les ponen un micrófono delante hacen el contradiscurso, o sea, introducen el disco del G2 y p’alante y p’alante. No es nada distinto a lo que vemos en otros espacios, diz que alternativos, a punta de baro y discursito para que el baro caiga, venga de donde venga. Yo lo viví en los ochenta y en los noventa, hasta que me fui en el 95, es la misma maquinaria para que los de afuera crean que la cosa está cambiando.

El País.