Eusebio Leal le pide dinero a los exiliados cubanos en Estados Unidos para reconstruir La Habana, pero dice que devolver las propiedades es como devolver las cabezas cortadas durante la Revolución Francesa.

Claro, que más importantes que las casas son las vidas que ellos mismos han quitado, y todos sabemos que esas vidas no serán jamás devueltas. Hay que ser sinvergüenza para ir a mendigar delante de sus propias víctimas.