Un cortometraje sobre los actores pornos. Advierto que las imágenes son fuertes, para los que se ponen de rodillas y a santiguarse «ay, dios mío, ay dios mío, ay, dios mío», mientras los atrabancan por detrás los demonios más secretos. Avisen al Cardenal Ortiga y Aluminio (citando a Miriam Gómez y a Charlie Bravo), aunque no se merece estas imágenes, por sátrapa y gandía.
Blog de Marzel.

Deja un comentario