La portada de Libération de hoy: «La Gauche Royale».

No sé si se trata de una broma o en serio. La portada no es de lo más logrado, desde luego. El rosado identifica ahora al Partido Socialista, que en otros tiempos fuera identificado con la rosa roja mitterrandista. Por otro lado, el uso del adjetivo Royale, jugando con el apellido de la candidata perdedora, la ex del presidente, Segolène Royal, madre de sus cuatro hijos, que al mismo tiempo señala el caracter «royaliste» de esta izquierda de caviar, moeurs, cocottes y triquiñuelas a mi juicio sí les quedó que ni pintado. La primera dama a la que no le gusta el término primera dama debe estar que trina..

Ahora, si nos ponemos para las cosas, anoche, en un programa de debate, una periodista inglesa les recordaba que han ganado las elecciones enarbolando todas las banderas menos la que verdaderamente deben enarbolar: La de la competitividad en la economía. La falta de competitividad en la economía de este país es notable. Así es, y pretenden ignorarlo olímpicamente; pero ellos todavía no se dan cuenta que la situación de Grecia y España podría tocarnos. Continúan en su hedonismo y en sus bacanales triunfistas.

De la foto del presidente, ni hablemos. No pone una en las poses, ni con Photoshop se arregla el dilema.

Zoé Valdés.