Entre los años 1995 y 1998 participé en una Campaña mundial contra las minas antipersonas, fui la primera cubana en denunciar, al menos en Europa, y en los parlamentos europeos las minas antipersonas que el régimen colocó en los terrenos aledaños a la Base Naval de Guantánamo. Lo hice porque conocí a un joven que perdió las piernas intentando huir del castrismo para colarse en la Base Naval de Guantánamo y de ahí saltar a los Estados Unidos. Su salto, como el de muchos, quedó truncado. Él sobrevivió, otros han muerto. No he leído todavía ninguna Cartica de estas amigables que exija al régimen que elimine esas minas antipersonas.
La Base Naval de Guantánamo históricamente generó trabajo para los cubanos, y siguió generándolo, porque todavía hoy cubanos de Cuba, del otro lado, trabajan dentro de esa base. Pero ¿qué hubiera sido de los balseros en el año 1994 si la Base Naval no los hubiera recogido y no les hubiera tramitado su entrada a Estados Unidos? Los remito al libro que escribí sobre ellos En fin, el mar. Cartas de balseros cubanos. (Cliquee). Editorial Bitzoc, 1995. Qué mala memoria para algunas cosas tenemos los cubanos.
También tenemos mala memoria y pendijitis aguda en relación a otras bases, como son las bases militares y nucleares soviéticas, que durante más de treinta años estuvieron instaladas en la isla, y que ahora mismo Rusia y China están reactivando en la isla (cliquee), noticia que ya di en este blog cuando se produjo la información. ¿Han leído ustedes alguna Cartica de estas de diálogo protestando frente a los rusos y frente al régimen por la reinstalación de estas bases en la isla? Porque yo no.
Sirva este post y esta blog como protesta en contra de esas bases en manos de los rusos y de los chinos. Y me parece a mí que con esta noticia, sería una verdadera locura de los norteamericanos levantar la Base Naval de Guantánamo que protege y protegería de mucho a los Estados Unidos y a Cuba contra, primero que nada, el espionaje militar; informaciones que luego venden los Castro a como de lugar.
Sobre las bases navales rusas y chinas, en cooperación con Viet-Nam en El País.
En fin, el mar. Cartas de balseros cubanos. Editorial Bitzoc, 1995.
Zoé Valdés.

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