Misa por la Ascensión de la Virgen María en Notre Dame de Paris.

 

Ya saben lo que pienso de la mayoría de los curas, con sus rarísimas excepciones. Pero a la Virgen María, a la Milagrosa, a la Virgen de Caridad, a la Virgen de las Mercedes, a la Virgen de Regla y a Astarté (yo la meto a ella también) no hay quien me las toque, allí estuve por María que es todas ellas. Pedí por la salud de mis amigos -de uno muy querido en particular-  y por la memoria y el alma de los que nos han dejado.