En defensa de Cecilia Giménez, la anciana restauradora del Ecce Homo (uno más).

En España, una anciana llamada Cecilia Giménez ha restaurado un cuadro titulado Ecce Homo, en realidad era un fresco de esos tan frescos que se exhiben a cada rato en las paredes de las iglesias. No era más que otro Cristo abundoso y aburrido, mirando t’o el rato p’al techo del templo y con el pelo engrifado. Con esa cara de lamento puritano que tan mal le queda a los Cristos.

Pues el Cristo de marras, se había deteriorado bastante (más de lo que estuvo siempre), y esta buena señora va y lo restaura, pintándole una cara muy a su manera, a su aire, a como ella ve al Cristo, que lo ve hasta medio afeminado, con una cara regordeta, y por cierto muy parecido a su hija boba. Yo aplaudo a esta señora, que ve todos los días de su vida a Cristo en el rostro de su hija enferma, y así le ha podido más su impulso sentimental de madre que su talento, que es probable que no tenga mucho para pintar, pero ¿cuántos pintores por los que los comemierdas pagan hoy millones lo tienen?

Yo propongo que a esta señora la iglesia la invite a restaurar a unos cuantos santos más de esos de cara de andar muy malos y muy amargados, para que el templo se les alegre un poco. El Reina Sofía debería hacerle una exposición de toda su obra de inmediato, o encárgarsela para el año próximo si no la tiene lista ahora. Y que la expongan en Dokumenta y todas esas ferias de mierda que sólo exhiben basura intelectualoide.

Mi heroína de hoy se llama Cecilia Giménez, y déjenla tranquila porque sino tendrán que vérsela conmigo. Ah, y a la familia del pintor, ¿ahora es que vienen a interesarse por el cuadro depauperado de su ancestro artista? ¿Por qué no lo mandaron a restaurar ellos? ¿O la misma iglesia católica con todo el dineral que manejan?

Desde aquí toda mi admiración por Cecilia Giménez. Y que no llore más, que los artistas perros no lloramos. Y que sepa que hay que convertirse en un pastor alemán para soportar al burujón de sapingonautas que se dicen críticos de arte y hasta periodistas. ¿Los curas? ¡A tomar por sotana!

Zoé Valdés.

El «Ecce Homo» de Borja quedará destapado.

Se buscan firmas para salvarlo. Ya yo firmé.