Café Fuerte. Ya tendrá su plaza asegurada en el Granma del Norte (como le dice una amiga mía), y eso de que no quiere dar declaraciones, ¿a qué se deberá, exclusivamente a que su familia está en Cuba? ¿O estará esperando a que un canal televisivo le pague por una entrevista? Lo que siendo periodista, y siendo cubana, a mi juicio constituiría una inmoralidad, que no cometiría ella sola, desde luego. También, como la hija del viceministro, que todavía no ha dicho ni mú, tiene «un novio», y después cuando regrese a Cuba de turista, dirá probablemente que tiene «una familia».
En cualquier caso, bienvenida a la libertad, a la libertad de expresión, y a la democracia.
Zoé Valdés.

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