Para aquellos que dejan comentarios insultantes y reiterativos, no los voy a pasar.
Para los que se refieren a «los editores» del blog, no hay «editores», en este blog hay una sola autora y editora, soy yo. He estado dos veces hospitalizada y desde el hospital he hecho el blog. Debieran agradecerlo
No encargo trabajos ni azuzo a nadie contra nadie, como sí han hecho durante años en mi contra personas a las que les abrí las puertas de mi casa, y otras que ni siquiera me conocen.
Los que aquí escriben lo hacen libremente y porque tienen un pensamiento libre y soberano. Creer y manifestar lo contrario es una falta de respeto a ellos y a mí.
Los trabajos que publico me los envían y los acepto estando o no estando de acuerdo. La mayoría de las veces estoy de acuerdo, por supuesto.
Una persona ha dejado un comentario falta de respeto a mí y a Óscar Elías Biscet. En él dice que yo he virado a Biscet en contra de Yoani Sánchez, el fanatismo y la estupidez de algunos es tal que no respetan la inteligencia de un hombre como Biscet, que estuvo tantos años preso, y que sabido es que no se deja llevar por opiniones ajenas, como es el caso de todos los que escriben desde hace años en este blog. Desde que le hice mi entrevista a Biscet a raíz de su liberación no hemos contactado directamente.
En cuanto a lo que yo público en este blog o dejo de publicar: vivo en un país libre, este blog lo pago yo, lo trabajo yo, es mío por tanto. Al que no le guste lo que escribo o lo que aquí se escribe tiene la libertad de no regresar nunca más.
En cuanto a mi trayectoria en Cuba, algunos saben lo que hice allí, entre algunas cosas escribí varias novelas publicadas después en el exterior en contra del régimen. La primera fue publicada estando yo todavía en Cuba, lo que acarreó serios problemas. De algunas de esas novelas se ha plagiado hasta el cansancio, así como se siguen plagiando frases que hemos dicho escritores cubanos como Guillermo Cabrera Infante, entre otros, y yo. La última frase de la tantas que me han plagiado a mí es repetir lo que dije en una entrevista en Brasil en mi viaje del año pasado, que «los próximos líderes cubanos se pasean anónimos en las calles de Cuba», y no cito más porque no tengo tiempo, no vivo del blog y tengo que trabajar.
A los ciegos, les digo, sigan ciegos, están ayudando a construir cien años más de castrismo. A las dictaduras se les llama por su nombre, a los dictadores se les ajusticia en los tribunales. Lo dije en Cuba y lo estoy diciendo hace más de veinte años en este exilio buscándome más problemas que idolatrías absurdas, que tampoco necesito.
Cuando dicen que los cubanos siempre se ponen en contra de los cubanos, espero que no se refieran a mí, ni a los que aquí escriben, que apoyamos a tantos cubanos dentro y fuera de la isla, y los apoyamos incluso económicamente sin recibir por ellos ninguna ayuda de ningún gobierno, es mi aporte personal salido de mi trabajo.
Ahora, al parecer lo que se exige es que nos unamos a una sola persona y a su grupito, ¿y por qué ellos no se unen a los demás, a nosotros? ¿Por qué no se unen a Sonia Garro, a Ramón Alejandro Muñoz, al periodista independiente Calixto Martínez, todos encarcelados en Cuba sin juicios? ¿Por qué están tan empeñados en tirarle la toalla al castrismo, en salvar al castrismo? Hasta el cinismo de escribir como ha escrito uno de ellos, que el castrimo no existe, que el castrismo está dentro de uno, hay que aguantarlo. Que le diga eso a la hija de Laura Pollán, a la hija de Payá, a la madre de Zapata, que nos los venga a decir a nosotros, que tenemos muchos a nuestros padres enterrados en el exilio, a hermanos, a amigos. No va, conmigo no va, de ninguna manera.
De modo que este blog seguirá en su línea, y al que no le guste ya sabe lo que tiene que hacer. Al resto, la mayoría, mis infinitas gracias.
Para culminar, no me uno a nadie en el que no creo. Nadie, por demás, me puede obligar a creer en nada ni en nadie. Porque en lo único que creo y defiendo es la libertad. La libertad no solo de Cuba, pero principalmente la de Cuba. Hace mucho tiempo que aprendí a vivir en libertad. Desprecio profundamente las ideologías y los totalitarismos tengan el cariz o el matiz que tengan y a sus representantes lleven el antifaz que lleven.
Saludos y seguimos.
Zoé Valdés.

Deja un comentario