Tuve el gran honor de tenerlo como amigo, trabajamos juntos en su casa y en la mía en un guión que no llegó a realizarse: una versión de la Carmen de Merimée, a la cubana, titulada Kachita, y que publiqué en este blog por episodios.
Para mí es uno de los grandes poetas del cine. Lamento mucho su desaparición. Sus dibujos inundan mi casa, así eran sus cartas: creación, arte, ternura, e ideas.
MI pésame a sus familiares y amigos.
Adiós, maestro.
Zoé Valdés.




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