Marbella. Por Zoé Valdés

Gorka, todo amabilidad, conduce en el coche azul noche hasta Marbella. Dos horas en las que conversamos de literatura, de política, de la vida. Tiene 28 años y trabaja con una madurez envidiable.

Hago dos radios, una televisión, y una entrevista en el diario Sur que saldrá mañana. Almorzamos con Amparo de la Gama en Las Dunas, al borde de la playa. Hablamos de lo humano y lo divino. Algo tiene Amparo de adivina, nuestras vidas tienen mucho en común.

En la noche Amparo me presenta en el Trocadero Arena, han venido muchas personas, la mayoría mujeres. Jugamos a las preguntas y respuestas con el público. Ha sido una de las mejores presentaciones que me han hecho. El mar como telón de fondo, siempre a pocos pasos de la orilla. Oleaje breve.

Los libros se venden como pan caliente, eso me hace feliz. Pero más feliz me hace conversar con unas personas a las que todavía el amor importa. Pepe Berrocal me regala una rosa blanca atada con una cinta morada. Bebemos tinto de verano.

Cenamos en El Estrecho.

Mañana, pelo suelto y carretera hasta Sevilla, donde presentaré el libro en el Centro Cívico Las Sirenas.

Zoé Valdés.