Un millonario de Miami que al parecer se tiñe el pelo y el bigote con papel carbón, muy antiMoñeta y proOrejaepalo, que no sale de Cagonia, ha pagado -escribir y publicar es otra cosa- un libro sobre arte -dicen, pobretes- reuniendo a unos cuantos nombres de cadáveres y a otro grupo de semi-cadáveres, entre estos últimos al caradura chivaescribiente de Padura, a la Quendi Guarra, y a una que tiene algunos buenos poemas, una tal Legna, que lo mismo se gana el Premio Sahara de Poesía, llamado así porque casi siempre queda desierto, el olvidado Casa de las Américas, del que ya nadie se acuerda, que la representa el Chacal de Londres.
Todo muy estudiadito. Como mismo hicieron con la YoaPelúa, hacen con los escribanos y artistuelos, así en Cagonia como en Charconia.
Bah.
Zoé Valdés.


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