Rosario Suárez y Jorge Vega. Evasión.

Fragmentos.

Dentro del cuerpo de Rosario Suárez baila el mar, en su mente baila el fuego. En ella se resume el misterio de esos dos elementos: la tragedia y la pasión. Cuando la veo bailar sufro, gozo, me vuelvo humo y oleaje. No la comparemos con ninguna otra danseuse quelconque. Ella es Nijinsky, Nureyev, y Béjart. Todos los milagros se cumplen en sus puntas, todos los deseos sensuales y las aspiraciones se parecen a sus fouettés. ¿Cómo pudimos permitir que nos la arrancaran del escenario? Aunque jamás del alma.

ZV.