Hace unos días les presenté este poemario. Hoy los dejo con un poema y si cliquean en la imagen pueden ir al link donde compré el libro, aquí:
Carta arqueológica del tiempo
Escarba.
Escarba para encontrar.
Escarba para encontrarte.
Túnel por el que transito los pasajes de la vida.
Los pasajes de la muerte. Los pasajes.
Locura que me enloquece tras las cortinas antiguas.
Urdimbre que me urde de la decadencia al esplendor.
Urdimbre que descalza al esplendor y lame sus llagas.
Vidente enceguecida casual milagrosa.
Aparece torso de guerrero cerámica de miedo.
Aparece y escarba.
Aparece tierna desvanecida y muéstrame
tu flor de hierro.
Aparece dibujo del anzuelo cofre lleno de mejillas.
Camina hacia mi sombra esclarece su palidez.
Aparece aparecida en vuelo sagrado.
Aparece visible invisible alma rota resucita
muerde pechos estalla galopes de centauros
faraones desnudos momias de polvo sentadas al filo
de una lágrima.
Escarba.
Escarba debajo de las camas.
Despierta.
Escarba en la herida de la boca.
Sangra.
Escarba en el esplendor que acuchilla la memoria.
Sueña.
Recuerda sin remedio.
Madera con su talla anuncio
de oficios maldiciones leyes.
Sabio de calmados dolores arponea la sangre
del barco que se hunde tras los cañonazos
en el humo de la gloria.
Espada podrida empuñadura empuñada
por un cazador de mariposas llenas de alfileres.
Paloma de bronce como batalla perdida
cuervo que picotea los ojos
del buscador que encuentra en cuevas nidos y agujeros.
La grandeza no sirve para encontrar la grandeza.
Llega.
Mete tus dedos donde duele algo
donde no se muere todo
carta arqueológica del tiempo.
—-
Raúl Dopico.
Su blog Las Fábulas del Tiranicida.

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