Ir directamente al contenido

Vida y Obra

Zoé Valdés

Escritora y Artista

Zoé Valdés


«Hacía años que una lectura no me conmovía y estremecía… Gracias, Zoé, gracias.»

Manuel Moreno Fraginals

El poema erótico de Federico de Prusia.

El País Cultura.

Tu voto:

Comparte esto:

  • Compartir
  • Enviar un enlace a un amigo por correo electrónico (Se abre en una ventana nueva) Correo electrónico
  • Compartir en Telegram (Se abre en una ventana nueva) Telegram
  • Compartir en LinkedIn (Se abre en una ventana nueva) LinkedIn
  • Compartir en Reddit (Se abre en una ventana nueva) Reddit
  • Comparte en Facebook (Se abre en una ventana nueva) Facebook
  • Compartir en X (Se abre en una ventana nueva) X
  • Compartir en WhatsApp (Se abre en una ventana nueva) WhatsApp
  • Haz clic en Pinterest (Se abre en una ventana nueva) Pinterest
  • Compartir en Tumblr (Se abre en una ventana nueva) Tumblr
  • Imprimir (Se abre en una ventana nueva) Imprimir
Me gusta Cargando…

6 respuestas a «El poema erótico de Federico de Prusia.»

  1. El poema erótico de Federico de Prusia. (via Zoé Valdés) « El Noticiero de Alvarez Galloso
    septiembre 18, 2011 at 10:23 pm

    […] Etiquetado Arte, Cultura, federico-de-prusia, literatura El País Cultura. … Read More […]

    Me gustaMe gusta

  2. alvarezgalloso
    septiembre 18, 2011 at 10:24 pm

    Gracias Zoe. Roberto Carlos.

    Me gustaMe gusta

  3. antoniovallevallejo
    septiembre 19, 2011 at 2:27 am

    Prefería el francés lo cual denota buen gusto. Who knows…quizá no se le prestaba mucha atención a Isabel Cristina por estar siempre pensando en «El cisne de Padua».

    Me gustaMe gusta

  4. Güicho
    septiembre 19, 2011 at 4:54 pm

    No es que Federico prefiriese el francés, sino que esa era su primera lengua. La aprendió de bebé con sus nodrizas francesas. Ya adulto en privado sólo hablaba y escribía en francés. Unicamente hablaba alemán con sus soldados y en algunos pocos eventos públicos. Hasta las discusiones en el estado mayor prusiano eran en francés cuando estaba el rey. Para ser edecán o criado del rey había que hablar perfecto francés. No hay que olvidar que en Berlín había un enorme barrio francés donde vivían descendientes de los fugitivos hugonotes desde hacía casi dos siglos. (Hoy día quedan los apellidos franceses como el del actual ministro de defensa Thomas de Maizière.) Es por eso, por cierto, que los berlineses son los únicos alemanes que dicen malas palabras en el lenguaje cotidiano y coloquial.

    Por otro lado, Federico nunca entolló a su esposa, ni se le conocieron amantes. Eso y su pasión por la marcialidad uniformada indujo a creer que el rey era un maricón reprimido. Sin embargo, existe otra teoría que explica su actitud con una picha deforme. (No, no enorme, sino atrofiada.) Y el hecho de que Federico veló estrictamente que ningún sujeto clavase a su esposa sugiere que, aparte de macho (impedido), era sádico.

    Por lo demás, sin Federico el Grande no hubiera habido militarismo prusiano, sin militarismo prusiano no hubiera habido el segundo Reich alemán, sin el segundo Reich alemán no hubiera habido la primera guerra mundial, y sin la primera guerra mundial no hubiera habido el tercer Reich. Así que mejor hubiera sido que el rey tuviese una picha normal y, en lugar de escribir poemas y hacer la guerra, se hubiese dedicado a templar con su walkiria real.

    Me gustaMe gusta

  5. Ibis García Alonso
    septiembre 20, 2011 at 1:22 am

    Si se cobrara impuestos por leer y releer los comentarios de Güicho, ya estaría yo en la ruina. Qué manera de reírme; y de aprender. En el primer párrafo me preocupé, pero en el segundo supe que afortunadamente no se había dado ningún golpe en la cabeza. Era él. ¡Qué sello tiene este cubano! Tremendo análisis. Una retrospectiva de primera. Gracias, Güicho.

    Me gustaMe gusta

  6. Güicho
    septiembre 21, 2011 at 12:12 am

    Es un placer, Ibis, y gracias!

    Me gustaMe gusta

Deja un comentario

Este sitio utiliza Akismet para reducir el spam. Conoce cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Blog de WordPress.com.

Privacidad y cookies: este sitio utiliza cookies. Al continuar utilizando esta web, aceptas su uso.
Para obtener más información, incluido cómo controlar las cookies, consulta aquí: Política de cookies
  • Comentar
  • Rebloguear
  • Suscribirse Suscrito
    • Zoé Valdés
    • Únete a otros 2.234 suscriptores
    • ¿Ya tienes una cuenta de WordPress.com? Inicia sesión.
    • Zoé Valdés
    • Suscribirse Suscrito
    • Regístrate
    • Iniciar sesión
    • Copiar enlace corto
    • Denunciar este contenido
    • Ver la entrada en el Lector
    • Gestionar las suscripciones
    • Contraer esta barra
%d