«El Louvre, símbolo máximo de la grandeur de Francia y de los museos majestuosos, se propuso hace una década tender puentes entre civilizaciones y mostrar las luces de la cultura islámica. El presidente François Hollande inaugura hoy ese proyecto faraónico, impulsado por Jacques Chirac en 2002 y que ha costado 98,5 millones de euros: desde hoy, el Louvre tiene su octavo departamento, y está dedicado al Arte del Islam». Y claro, los concernidos ya se cuestionan la legitimidad de tal obra. Una obra hecha con los impuestos del contribuyente que no recuerdo yo que se haya sometido a votación ciudadana. Mientras algunos asesinan a nombre del Islam, Occidente les ofrece salas en sus mejores museos, en en el mejor. ¿Lo sabrán apreciar?

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