Paradojas.

Se dan cuenta que los mismos que piensan y opinan que el Cuartelazo del 10 de Marzo de 1952 en Cuba dado por Fulgencio Batista y Zaldívar fue -como es cierto- un error, pero más erróneamente se indignan argumentando que fue sangriento, cuando es mentira porque no se derramó ni una sola gota de sangre, pues esos mismos  creen y lo proclaman sin ningún tipo de remordimiento y vergüenza ante semejante falsedad que el Asalto al Cuartel Moncada un 26 de julio de 1953, que sí fue sangriento debido a la pendejería de Castro I y a que es evidente que un cuartel militar al ser asaltado iría a defenderse con las armas, fue un acto de coraje, de libertad, y merece la gloria, cuando no resultó ser más que un acto bárbaro, criminal.

Ante ese tipo de paradojas, qué objetar. Pues, nada ha variado, que anda una gran cantidad de hipócritas o de cínicos a los que ni siquiera la historia a la luz de la verdad, o la posibilidad de estudiarla libremente en el exilio ha redimido y redomado. Para todos ellos, mi más profundo desprecio.

Zoé Valdés.