Pete Best. Por Charlie Bravo

images

Pete Best nació en Madrás, la India, en el seno de una familia colonial inglesa. Su padre pereció en la segunda guerra mundial, y la familia se trasladó a Liverpool a bordo del último barco transportador de tropas que abandonó la India. Tras la travesía de cuatro semanas, la familia llegó a puerto británico y comenzaría así la nueva vida del niño. Corría el año 1945, y aunque Inglaterra era parte de la alianza vencedora de la segunda guerra, el paisaje de la ciudad de Liverpool estaba plagado de las cicatrices de las heridas de la guerra, había edificios bombardeados, racionamiento alimentario, pobreza, e inválidos de guerra por doquier.

La casa familiar tenía un sótano de grandes dimensiones y Mona Best, la madre de Pete, decidió convertirlo en un club: nacía asi el Casbah Coffee Club, donde un día tocaría la batería Pete Best con su banda The Black Jacks. Su música y su carisma personal llevaron a que el club tuviera una membresía de cerca de 1000 jóvenes, y esta popularidad llevó a un grupo de músicos a tocar la puerta para ganarse un puesto en el escenario. Eran John Lennon, Paul McCartney, y George Harrison. Se llamaban en aquel entonces los Quarrymen, y no tenían un baterista fijo. Tampoco trajeron a un tímido joven llamado Stu Stucliff, que tocaba la guitarra y también en el bajo con ellos. Esto ocurría en 1960, y los tres recién llegados aparte de pedir espacio en el escenario, pidieron a Pete Best que ocupara el asiento de baterista con ellos. Pete accedió, y tocó con ambas bandas, la suya propia y los Quarrymen.

Al cabo de unos días, los recién llegados pidieron a Pete sentarse en una prueba como baterista –ya tocaba con ellos, sin embargo- para aceptar una serie de contratos en los clubs de Hamburgo. Para Pete, que era un estudiante brillante, esta era una oportunidad dorada, pues pondría en práctica sus calificaciones sobresalientes en idioma alemán aparte de viajar a Europa continental a materializar su sueño como músico. Los otros no habían terminado la escuela, y de un modo de otro el sueño era solamente musical, sin otra curiosidad. En Alemania, Pete se desliga un poco de la banda al expresar que no tenía interés en las drogas ni en las amistades de los otros, se llevaba mejor con Stu Stucliff y con su novia alemana. Era ya un forastero dentro de la banda, y no participaba de muchas de las correrías de los otros muchachos en los distritos de luz roja de la ciudad de Hamburgo. Leía y se retiraba. Al final, fueron deportados de Alemania por intento de incendio, y por que George Harrison no tenía edad suficiente para un permiso de trabajo. Stu Stucliff se quedó en Alemania, con su novia, y el bajo de la banda fue entregado a Chas Newby colega de Pete Best en los Black Jacks. Días más tarde, un McCartney consumido de celos por Chas Newby se quedaría como bajista de la nueva agrupación.

La suerte parecía sonreír a Pete Best, pues consiguieron un contrato con el cantante Tony Sheridan, que les contrató como banda acompañante para la grabación de un disco. Poco sabía Best que sus días estaban contados desde el momento en que los Beatles consiguieron tiempo para grabar como una banda independiente. Los productores de la banda decidieron que su habilidad como baterista era insuficiente y en lugar de usar un músico de estudio como era habitual en la época se tomó la decisión radical de echarlo de la banda. Los demás integrantes de la banda tenían ya pensada esta acción y utilizaron al manager Brian Epstein para hacer el trabajo sucio, fue él quien debió llamar a Pete Best y decirle que había sido puesto en la calle. Los tres han reconocido en el pasado que fue un acto de egoísmo y cobardía, pero ninguno de ellos ofreció una disculpa personal a Best.

El baterista se retiraría a su casa deprimido. Para más desgracia, su mejor amigo Neil Aspinall, se había enredado con su madre y le daría un medio hermano que él terminaría criando como hijo propio, Vincent Roag Best. La nube negra sobre la cabeza de Pete Best solo había comenzado a crecer. El nuevo baterista Ringo Starr y sus antiguos compañeros de banda no perdían oportunidad para decir cuán mal baterista era Best, supuestamente. Se corrieron todo tipo de rumores para hablar de su expulsión, desde que su pelo y su estilo de vestuario no se ajustaban a lo determinado por la banda, hasta que era un alcohólico y un drogadicto –fue Best el único que se libró de estas plagas de todos los músicos que integraron la banda. En realidad, hubo una componenda de celos, porque el buen ver del joven Best atraía más chicas que la cara de adolescentes acabados de salir del baño de los otros tres.

Best jamas cobró un centavo por su participación en las primeras grabaciones de los Beatles. Incluso se dio el crédito a Ringo Starr. El único pago que recibió fue en forma de insultos y difamaciones en una entrevista a los Beatles en Playboy: John Lennon declaró que Best se la pasaba enfermo y que ellos habían buscado a Ringo para sustituirle, Ringo dijo que la enfermedad de Best se debía al consumo de drogas. En lugar de amedrentarse por la fama de sus excolegas, Best hizo lo que tenía que hacer y puso una demanda al grupo y la revista, la cual ganó. Paul McCartney ha reconocido que fue él quien inspiró la conspiración para sacar a Best de la banda, citando que no es un baterista de toque fuerte. En realidad, hay varios testimonios donde mujeres que estuvieron involucradas con los miembros de la banda dicen que Best era el más atractivo como hombre y que por tanto McCartney estaba celoso de su éxito con las mujeres. Afligido, Best se retiró por lo que pensaba él que era para siempre de la música y se dedicó a trabajar en una oficina de empleos del gobierno local. Más tarde accedería a sentarse a la batería nuevamente, y a partir del 1988 hasta la fecha ha actuado con su propia banda, the Pete Best Band, de la cual forma parte su hermano menor también, con un éxito modesto y sin muchas mas pretensiones que ofrecer diversión al público que asiste a sus conciertos.

La justicia vendría a encontrarle cuando se publicó en el 1995 la antología de los Beatles, por esa colección de discos le habría sido pagada una fuerte suma del dinero que le correspondía que nunca antes había visto, aunque le dieron crédito, su fotografía solo aparece en un espacio menor de la portada del álbum. Pete Best ha dicho ser un fan de su antigua banda, y ha dicho también que si bien jamás habló de nuevo con ninguno de ellos, tiene todos sus discos. En fin, que la dignidad se impone sobre el ego y la traición, por muy famosos que sean los traidores.

Charlie Bravo.