Ir directamente al contenido

Vida y Obra

Zoé Valdés

Escritora y Artista

Zoé Valdés


«Hacía años que una lectura no me conmovía y estremecía… Gracias, Zoé, gracias.»

Manuel Moreno Fraginals

Zoé Valdés – Las víctimas y los famosos – Libertad Digital

Zoé Valdés – Las víctimas y los famosos – Libertad Digital.

Tu voto:

Comparte esto:

  • Compartir
  • Enviar un enlace a un amigo por correo electrónico (Se abre en una ventana nueva) Correo electrónico
  • Compartir en Telegram (Se abre en una ventana nueva) Telegram
  • Compartir en LinkedIn (Se abre en una ventana nueva) LinkedIn
  • Compartir en Reddit (Se abre en una ventana nueva) Reddit
  • Comparte en Facebook (Se abre en una ventana nueva) Facebook
  • Compartir en X (Se abre en una ventana nueva) X
  • Compartir en WhatsApp (Se abre en una ventana nueva) WhatsApp
  • Haz clic en Pinterest (Se abre en una ventana nueva) Pinterest
  • Compartir en Tumblr (Se abre en una ventana nueva) Tumblr
  • Imprimir (Se abre en una ventana nueva) Imprimir
Me gusta Cargando…

3 respuestas a «Zoé Valdés – Las víctimas y los famosos – Libertad Digital»

  1. Tania Quintero
    enero 2, 2015 at 1:04 pm

    Así mismo es, Zoé. La prensa extranjera y los medios dedicados a los temas cubanos, suelen dedicarle espacio al mismo grupito de siempre. Los demás, que se jodan.

    Pasó con Sonia Garro y Ramón Muñoz, y después de muchos meses presos sin juicio, más o menos hubo una campaña internacional por su liberación. Al final, fueron liberados como parte del Obamacastro.

    Ernesto Santana sigue desaparecido, y aún no han soltado a Pablo Pascual Méndez Piña ni a Boris González, entre otros.

    Por cierto, que los periodistas independientes y los cinco o seis disidentes y damas de blanco que fueron a la Plaza el martes 30, a ver ese ‘performance’ convocado por la bruguera, no solo aguardaban su llegada, si no también la su amiguísima, la bloguera.

    La bloguera tuitea y habla mucho, pero se mueve poco. Luego, claro, se escudó en que estaba bajo arresto domiciliario. Pero cuando tu de verdad quieres ir a un lugar, no hay arresto domiciliario que valga. Les cuento.

    El lunes 1 de marzo de 1999 era el juicio a los redactores de La Patria es de Todos. Desde el domingo 30 de abril por la mañana, en la esquina de nuestro edificio, en Carmen y 10 de Octubre, había vigilancia policial. Lo comprobé cuando fui a comprar el pan, lo comprobó un pariente, que al ver a dos tipos, decidió no llegar a la casa y desde un teléfono público nos alertó.

    Llamé a casa de mi prima Lydia Roca, hermana de Vladimiro, uno de los enjuiciados y con quien yo había quedado para ir juntas al Tribunal de Marianao, en la Calle 100. Y como supuse que el teléfono estaba cogido, le dije que no me esperara, que fuera ella sola al juicio, que yo no iba a ir, pues desde temprano habían puesto tipos de civil para vigilarnos a Iván y a mí.

    No solo estaban en la esquina, también en casa de Mercedes, vecina que vivía enfrente y desde cuya vivienda se veía bien la terraza, sala y escalera de nuestro edificio. Hice el almuerzo, almorzamos y le dije a mi nuera que se hiciera la que tenía un dolor y que yo bajaría con ella, aguantándola. Así lo hicimos. Ya en la calle, desde la acera, en alta voz le dije a mi hija: «Vamos a tratar de coger un taxi para ir al Calixto García, si no, nos vamos a la parada de la 69 en Santa Catalina y vamos al Clínico-Quirúrgico». Me dijo ok y que no dejara de llamar, para ver qué le había el médico. Todo formaba parte de la trama que inventamos.

    Caminamos despacito, mi nuera doblada, haciéndose la que tenía mucho dolor, yo agarrándola, nos paramos en la esquina, tratando de parar un taxi (algo imposible en 1999) y en voz alta dije: «Aguanta un poco hasta Santa Catalina». Con tan buena suerte, llegando a Santa Catalina vino uno de esos camiones que entonces recogían pasaje, que llegaba hasta la Ciudad Deportiva.

    Nos habíamos cerciorado que no nos habían seguido -la policía política es esquemática, se aprenden en el guión de lo que tienen que hacer y se presenta un imprevisto, son como robots que si les cambias el chip, no saben reaccionar- y presurosas, mi nuera y yo subimos al camión. Nos bajamos en la Ciudad Deportiva y a pie seguimos hasta casa de mi prima Lydia, a dos cuadras del Zoológico del Nuevo Vedado. Cuando nos vio llegar se asombró y le contamos lo que hicimos para poder burlar la vigilancia.

    Le dije a mi nuera que no dijeran nada que yo me iba a quedar a dormir en casa de Lydia, que cualquier cosa llamaran ellos y hablaran con mi prima u otro de la familia. Por precaución, cuando regresó, entró a la cuadra por la parte de atrás del Paradero de la Víbora, por la calle San Lázaro, donde los segurosos no tenían a nadie vigilando.

    Al día siguiente, Lydia y yo nos bajamos de otro camión en 51 y 100, y cuando faltaba una cuadra para llegar al Tribunal, dos del operativo de la Seguridad cuando me vieron se quedaron boquiabiertos, pues me hacían en mi casa. Pero enseguida reaccionaron, le dijeron a mi prima que podía seguir y amí me montaron en un Lada y me llevaron para la unidad de 7ma. y 62, Miramar.

    Al día siguiente, antes de que amaneciera, tocaron fuertemente a la puerta de nuestro apartamento. Era la Seguridad, para decir que tanto Iván como yo estábamos bajo arresto domiciliario. Iván les dijo que yo no estaba, los tipos no lo podían creer. En ese tiempo no habían celulares y parece que los aparatos que usaban para comunicarse no funcionaban bien y hasta bien entrada la mañana fue que se enteraron que desde las 8 de la mañana yo estaba detenida en un calabozo de la policía.

    Hice todo este relato para decir que cuando quiere asistir a algo o sabe que se va a producir algo y que lo pueden detener o mantener bajo arresto domiciliario, se las ingenia y se les escapa, aunque al final te cogen. Pero mientras, los jodes.

    Me gustaMe gusta

  2. Chris
    enero 2, 2015 at 1:56 pm

    en esto de la publicidad a este evento de la brujera,no solo ha sido la prensa internacional sino que tambien una parte del asi llamado exilio de los que se dan golpes de pecho y aun no se porque, ayudaron a los castristas en la misma comeduria solo que la hicieron en la Torre de la verguenza en Miami en esa misma donde recibieron a la pelua del diario con nombre de posada el pichicorto 14 y pico ahi para la desverguenza mayor busquen la foto que salio en diario de Cuba y vean quienes estan en primera plana toda una verguenza bien aqui hay dos cosas o estos personajes son ignorantes hasta la medula o sencillamente les hacen el juego a losCastro montandose en el vagon del cambio fraude tamos rodeao y no precisamente de agua

    Me gustaMe gusta

  3. Luis F Cainas
    enero 3, 2015 at 12:20 am

    Vaayaaaa compay…JAJAJAJAJA , la » posada PICHICORTO – 14 – y PICO » JAJAJA , que manera de reirnos por aca , en la » Diana » coronastes compay , y enga~ados NO FUIMOS nunca…….

    Me gustaMe gusta

Deja un comentario

Este sitio utiliza Akismet para reducir el spam. Conoce cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Blog de WordPress.com.

Privacidad y cookies: este sitio utiliza cookies. Al continuar utilizando esta web, aceptas su uso.
Para obtener más información, incluido cómo controlar las cookies, consulta aquí: Política de cookies
  • Comentar
  • Rebloguear
  • Suscribirse Suscrito
    • Zoé Valdés
    • Únete a otros 2.234 suscriptores
    • ¿Ya tienes una cuenta de WordPress.com? Inicia sesión.
    • Zoé Valdés
    • Suscribirse Suscrito
    • Regístrate
    • Iniciar sesión
    • Copiar enlace corto
    • Denunciar este contenido
    • Ver la entrada en el Lector
    • Gestionar las suscripciones
    • Contraer esta barra
%d