Dos pujones españoles, que no cómicos, se han puesto a juguetear con un muñeco metido en un sarcófago, en imitación de la momia de Franco. Es lo que se llama oportunismo politiquero de pobretes mediocres, o sea, asalariados de la Caja Tonta Que Eructa.
Quisiera verlos yo jugar con la momia de Lenin, o con los huesos del aChesino, que ni para sopa sirvieron, o con los polvos siniestros del Cenicero Empotrado de Cagonia, a ver si tienen tablas y timbales.
¿Tendré que aclarar que no soy franquista ni nada, que yo soy de repoblar el mundo siniestro este con gatos?
Bah.
Zoé Valdés.


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