Hoy tengo el día revira’o: Soñé con Cuba, mi madre estaba todavía allá y yo no podía sacarla del infierno porque no la autorizaban a viajar. Iba a buscarla, ¡entraba de manera clandestina! Como si eso fuera posible, pero en los sueños todo o casi todo lo es.
Al llegar me encontraba a mi madre tirada en el suelo de un lugar irreconocible, totalmente empastillada. Junto a ella un sujeto también irreconocible.
Después, lo mismo de todos los sueños, digo, pesadillas: No me permitían salir de nuevo, y tenía que quedarme allí. Empastillada, en el suelo-sueño, junto a mi madre, que desvariaba.
Nunca más he tenido sueños normales. Veintinueve años con la misma pesadilla.
Zoé Valdés.


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