De Cagonia y sus ‘maravillas’. Por Zoé Valdés

Ayer me reuní con un fotógrafo francés con el que haré un libro. Vivió un año en Cuba, hace poco, su objetivo era hacer fotos de Centrales azucareros. Lo metieron ocho veces en prisión. En una de las veces que reunió a todos los trabajadores de lo que él creía que era un Central azucarero en marcha (la mayoría no funciona) para una foto de grupo, advirtió que eran muy pocos, y que no se podía con esa cantidad mínima de obreros hacer andar un Central. Entonces se dio cuenta, enlazando conversaciones y situaciones raras, que le habían colocado a un grupo de gente vestidos de obreros, como en una puesta en escena, para que él creyera que la Central todavía funcionaba. Y así es todo.

De Cagonia y sus ‘maravillas’.

Zoé Valdés.