Cuando viajé en bus desde París, por primera vez a Barcelona en 1986, pude comprobar que en muchísimos aspectos esa ciudad competía con París, quedé fascinada. Yo no tenía un duro. Más tarde seguí viajando a ella y hasta pensé en mudarme. En Barcelona he sido muy feliz. En Girona, en Sitges, en Tarragona, y en Anglès, también lo fui. Conocí a personas sabias, y a artistas, escritores, editores entrañables. Hoy de aquello queda poco. Hoy lloro por ella.
Zoé Valdés.
Foto en la Catedral de Barcelona, en la escalera donde llegaron los primeros indios. 1986.



Deja un comentario